Muerte-poesía-vida de interés extremo

Acabo de leer de un tirón Comiendo Pelos como Herejía Poética, de Marian Raméntol i Cesc Fortuny.
Lo leí de cualquier manera una primera vez y me vi sobrepasada, tuve que dejarlo. Y no es casualidad, su carga emocional y filosófica es de tan alto calibre que cuesta de asumir en según qué situaciones. La descripción de la humanidad como plaga, como raza que “se suicida en defensa propia”, versos a veces apocalípticos y a veces vitalistas (¿y por qué no ambas cosas?) y un espejo siempre alzado para retratar miserias y laberintos inventados por causa de ese mismo espejo.
Hoy me veo sobrepasada de admiración por tanta lucidez y tanta transparencia (a pesar del hermetismo) a la hora de expresarla. También me ha sorprendido la armonía con que se puede escribir un poema a dos manos.
Esto no pretende ser una reseña, solo una exteriorización de afinidad y desde luego, una recomendación.

Citaría decenas de versos, pero me quedaré con un par:

los cuervos nunca picotean los frutos verdes.

[...] estoy en el ataúd aprendiendo a respirar.

Publicado en Editorial Atenas.


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