Glaube an die Welt
Glaube an die Welt
Laß ab von diesem Zweifeln, Klauben,
vor dem das Beste selbst zerfällt,
und wahre dir den vollen Glauben
an diese Welt trotz dieser Welt.
Schau hin auf eines Weibes Züge,
das lächelnd auf den Säugling blickt,
und fühl’s: es ist nicht alles Lüge,
was uns das Leben bringt und schickt.
Und, Herze, willst du ganz genesen,
sei selber wahr, sei selber rein!
Was wir in Welt und Menschen lesen,
ist nur der eigene Widerschein.
Beutst du dem Geiste seine Nahrung,
so laß nicht darben sein Gemüt,
des Lebens höchste Offenbarung
doch immer aus dem Herzen blüht.
Ein Gruß aus frischer Knabenkehle,
ja mehr noch eines Kindes Lall’n
kann leuchtender in deine Seele
wie Weisheit aller Weisen fall’n.
Erst unter Kuß und Spiel und Scherzen
erkennst du ganz, was Leben heißt;
o lerne denken mit dem Herzen,
und lerne fühlen mit dem Geist.
Theodor Fontane (1819-1898)
—
Cree en el mundo
Abandona esa cosecha, esa duda,
donde lo mejor se autodestruye,
y guarda para ti la fe pura
en este mundo a pesar de este mundo.
Contempla el rostro de una mujer,
que mira, sonriente, a un bebé,
y siéntelo: no todo es mentira,
lo que la vida puede dar y traer.
Y, corazón, si quieres sanarte bien,
sé sincero contigo, ¡sé puro contigo!
Cuanto en el mundo y la gente lees
solo es reflejo de ti mismo.
Si quitas al alma su comida,
no dejes a su ánimo morir de hambre,
la más alta revelación de la vida
florece del corazón siempre.
La frescura en el saludo de un chico,
y aun más el balbuceo de un niño
pueden caer en tu alma con más brillo
que la sabiduría de todos los sabios.
Antes por besos, juegos y bromas
reconocerás bien el valor de la vida;
ah, aprende a pensar con el corazón,
y aprende a sentir con la mente.
Raro hallazgo
Traducción abierta a sugerencias.
Verwandlung
Stimme im Herbst, verzichtend über dem Grab
auf deine Welt, du blasse Schwester des Monds,
süße Verlobte des klagenden Windes,
schwebend unter fliehenden Sternen –
raffte der Ruf des Geists dich empor zu dir selbst?
nahm ein Wüstensturm dich in dein Leben zurück?
Siehe, so führt ein erstes Menschenpaar
wieder ein Gott auf die heilige Insel!
Heute ist Frühling. Zitternder Bote des Glücks,
kam durch den Winter der Welt der goldene Falter.
Oh knieet, segnet, hört, wie die Erde schweigt.
Sie allein weiß um Opfer und Thräne.
Transformación
Voces en otoño, renunciando sobre la tumba
a tu mundo, tú pálida hermana de la Luna,
dulce amada del viento quejumbroso,
flotando bajo estrellas que huyen.
¿Te elevó la llamada del espíritu hacia ti mismo?
¿Te devolvió una tormenta de desierto a tu vida?
Mira, ¡así lleva un dios a la primera pareja humana
de vuelta a la isla sagrada!
Hoy es primavera. Mensajera trémula de la dicha,
vino a través del invierno del mundo de las mariposas doradas.
Ah, arrodillaos, bendecid, oíd como la tierra calla.
Sólo ella sabe de víctimas y lágrimas.
Karl Kraus
Brother of sleep
No se ha llevado este libro, que me conduce como un cisne abriéndose camino en la noche.
Jeder Satz mit ihr hallt nach
Frases de hace tiempo
retumban en su interior,
paredes sin cuadros.
Con ellas cose una verdad
contraria a las cosas ligeras.
Cada frase que decimos, cuidémosla.
Con ella, todo volverá.
Flucht vor Gästen
Es stellen sich traurige Fragen. Könnte es sein, dass ich Gäste nicht mag? Wie habe ich es überlebt, so viele Jahre, mit so hässlichen Gästen?
Natürlich ist mir bekannt, dass die Klagen über die Gäste, von mir ausgehend, auch mich treffen als den, der sie ins Haus ließ. Und sogar noch dieses Geständnis zeugt gegen mich als den, der nun für schärfere Klagen das Feld vor sich freigeräumt hat, ist doch von dem, was ich melde, nachprüfbar nur, dass ich es melde, zeigt also auf mich als den, der es meldet, und dann noch meldet, dass er es meldet, also es gibt für mich kein Versteck.
Huir de los invitados
Se plantean tristes preguntas. ¿Puede ser que no me gusten los invitados? ¿Cómo he sobrevivido tantos años con invitados tan horribles?
Sé por supuesto que las quejas sobre los invitados, viniendo de mí, también me afectan, ya que soy yo quien los dejó entrar. E incluso esta confesión testifica contra mí como aquel que ha dejado ante sí vía libre para quejas más agudas, pues lo que digo sólo se puede probar porque lo digo, así que quedo como aquel que lo dice, y además dice que lo dice, de modo que no me queda ningún escondite.
Reinhard Lettau, Flucht vor Gästen (fragmento), 1994.
Un tiempo
Tiempo él nos puso, como vaso
recogiendo nuestras aguas.
Tiempo en su boca, clavado en la esquina.
Aquí he aprendido de una huella,
una doctrina de epidemia.
Aquí me educaron aludes
de manos movidas por ansia.
Y el cúmulo de meses me bastó
para igualarme al resto de los buenos,
convictos asiduos al medio.











